Nosotros Somos (3): El Remanente de Dios

Nosotros Somos (3): El Remanente de Dios

Introducción:

A. Pocos frecuentemente identifica al pueblo de Dios.
B. En el tiempo de Noé, pocos significa 8 de una generación entera.
C. Aun cuando el pueblo de Israel se multiplicó y tuvieron la apariencia de ser muchos, en realidad eran pocos (Romanos 9:27).
D. Durante el ministerio de Jesucristo en esta tierra: pocos.
1. Pocos hallan la puerta y el camino a la vida (Mateo 7:14).
2. Muchos son los llamados pero pocos los escogidos (Mateo 22:14).
3. Jerusalén en el primer siglo era semejante a la generación de Noé (Mateo 24:37- 39).
4. Pocos estuvieron con Jesús cuando oraba en agonía en Gesemaní y en el camino al tribunal del sanedrín como también en el tribunal de Pilato y al pie de la cruz.
5. Solamente 120 estaban reunidos con los apóstoles para los eventos maravillosos del día de Pentecostés.
E. Nuestra identidad actual como el remanente de Dios.
1. Un remanente por la gracia de Dios (Romanos 11:5).
2. Es un honor en vez de una desgracia (como los 8 en el diluvio).
3. En la mundial del futbol comienzan con muchos equipos pero al final queda un remanente: dos equipos (los mejores del mundo).
F. El verdadero pueblo de Dios hoy día es un remanente.
1. El desafío para nosotros es aprender a superar los obstáculos y resultar vencedores como el remanente de Dios.
2. Deseo compartir con ustedes 5 sugerencias para el aguante (la capacidad de resistir).
a. Las 5 serán ilustradas por la manera en que el remanente en tiempos pasados ha vencido.
b. Las 5 se relacionan con la cruz: la esencia de la victoria del remanente.

I. Permanezcamos Comprometidos Unos Con Otros (en el remanente local).

A. Jehú a Jonadab (en contra de Acab): ¿Es recto tu corazón como mi corazón es con el tuyo? (2 Reyes 10:15)
B. Pablo a Timoteo: Te necesito conmigo (2 Timoteo 4:9-11).
C. Énfasis: apoyarse unos a otros en la iglesia local ; reafirmar nuestra devoción fraternal.

II. Permanezcamos Conectados Unos Con Otros (en el remanente general)

A. La evaluación errada de Elías: Yo solo (1 Reyes 19:10,14).
B. Sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor” (2 Timoteo 2:22).
C. Pablo: “Deseo veros … para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí (Romanos 1:11,12).
D. Enfasis: fortalecer el vínculo con los fieles en otras congregaciones. Crear oportunidades especiales para compartir el ánimo espiritual.

III. Permanezcamos Convencidos de las Promesas

A. Abraham
1. “‘A ti daré la tierra de Canaán, porción de tu heredad’, Cuando ellos eran pocos en número, pocos y forasteros en ella.” (1 Crónicas 16:18,19).
2. Estaba “plenamente convencido de que lo que Dios había prometido, poderoso era también para cumplirlo” (Romanos 4:21).
3. Por tanto, cuando le tocó aquella jornada horrible para sacrificar a Isaac, lo pudo hacer porque “consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos” (Hebreos 11:19).
B. “Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa.” (Gálatas 3:29)
C. Énfasís: Las promesas maravillosas y preciosas de Dios fortalecen nuestra convicción.

IV. Permanezcamos Centrados en la Misión

A. Noé
1. Pregonemos la justicia.
2. Ser el remanente:
a. No significa el fin sino un nuevo inicio en el provenir.
b. No resulta en la desesperación sino en una esperanza viva.
B. El remanente sobreviviente: “echará de nuevo raíces por debajo y dará fruto por arriba. ‘Porque de Jerusalén saldrá un remanente, y del monte Sion sobrevivientes. El celo del SEÑOR de los ejércitos hará esto.’” (Isaías 37:31,32)
C. José: “Y Dios me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierra” (Génesis 45:7).
D. Nosotros somos el vínculo al futuro para el pueblo de Dios, no el punto final.
E. Énfasis: trabajar juntos para mantenernos en la tarea asignada por Dios.

V. Permanezcamos Seguros de la Victoria Final

A. La victoria personal y el triunfo de la causa de Cristo (Apocalipsis 3:4,5).
B. ¡Oigamos el estruendo de la muchedumbre! (Hebreos 12:1).
C. ¡Recordemos quienes somos!
D. ¡Recordemos lo que está en juego! El cumplimiento de la misión de la cruz. La gloria de Dios.
E. Énfasis: fortalecer nuestra seguridad de la Victoria final.

Conclusión:

A. En vez de estar desmoralizados, apenados o avergonzados, debiéramos sentirnos honrados de ser parte del remanente de Dios.
B. Personalmente estoy dedicado a encontrar la manera, dentro del plan de Dios, para que juntos seamos vencedores como el remanente de Dios.
C. ¿Es recto tu corazón como mi corazón es con el tuyo? Si lo es, ¡dame la mano!