Nosotros Somos (5): La Familia de Dios – Los Primogénitos

Nosotros Somos (5): La Familia de Dios – Los Primogénitos

Introducción:

A. ¿Cuánta importancia tiene su familia para usted?
B. La familia de Jesús (Marcos 6:3).
C. La extraña respuesta de Jesús en cuanto a Su familia (Mateo 12:46-50; Lucas 8:21). Nos señala cuán especiales somos nosotros para Dios y Cristo.
D. Nosotros somos la iglesia de los primogénitos (Hebreos 12:22-24).

I. Israel: El Primogénito de Dios

A. El mensaje original de Dios al faraón de Egipto (Éxodo 4:22,23).
1. Dios consideró como afrenta personal el maltrato de Israel debido a la relación especial de amor que tenía con este pueblo.
2. Por causa del amor, Dios llamó a Su hijo de Egipto (Hebreos 11:1).
3. Los libró para ser Su “especial tesoro” entre todos los pueblo (Éxodo 19:4-6).
B. El primogénito le pertenecía a Dios: (Éxodo 13:2; 22:29).
1. La práctica pagana de sacrificar a los primogénitos (Deuteronomio 12:31; 18:9,10). Note en contraste Jeremías 7:31.
2. La redención del primogénito (Éxodo 13:11-13; Números 3:11-13,45).
3. El motivo histórico: Egipto (Éxodo 13:14-16).
4. Dios aceptó a los levitas en lugar de los hijos primogénitos.
C. El propósito de Dios no era “egoísta” sino para poderles amar y bendecir de manera especial y única. (También es sombra de la familia de Dios en el Nuevo Testamento).

II. Los Cristianos: La Iglesia de los Primogénitos que es de Dios

A. Pertenecemos a Dios (Hebreos 12:23).
1. Somos su propia posesión personal (Efesios 1:13; 1 Pedro 2:9; Tito 2:14).
2. Dios está involucrada de una manera muy personal en todo lo relacionado con nosotros.
a. Toda necesidad verdadera que tengamos.
b. Cualquiera que desee hacernos daño o hablar en contra de nosotros.
c. Cualquier persona o cosa que sea obstáculo para que hagamos Su voluntad.
d. Cualquiera que se oponga a lo que promovemos en el nombre de Dios.
e. Cualquier tentación que confrontemos.
f. Cualquier problema que confrontemos.
g. Cualquier dolor que suframos (físico, emocional, espiritual).
3. Nos redimió por medio de un sacrificio muy personal (Hechos 20:28; Tito 2:14).
4. Dios tiene muchas esperanzas específicas, especiales y muy personales que desea que realicemos con Su ayuda (Tito 2:14). Que seamos celosos por buenas obras.
5. Su propósito no es egoísta sino que desea podernos amar y bendecir de una manera especial, única y personal.
B. Estamos inscritos en el cielo (Hebreos 12:23).
1. Aparte de ser hijos de Dios, no hay este privilegio.
2. Aunque podemos ser borrados, también podemos tener la seguridad que NO seremos borrados del libro de Dios mientras sigamos siendo y actuando como Sus primogénitos (1 Pedro 2:9; Tito 2:14; Efesios 1:14).

Conclusión:

A. Quizá sea un concepto extraño para nosotros, pero la bendición de saber que somos la iglesia de los primogénitos de Dios puede ser una bendición que nos anima y nos desafía a vivir por Él.
B. Recordemos quiénes somos y seamos animados.
C. Recordemos quienes somos y seamos celosos por el bien y rechacemos el mal.